29 noviembre 2011

El arca de la isla

Estos días he estado leyendo el último libro de Miguel Aranguren, "El arca de la isla". Es difícil de definir, como también indica su propio subtítulo: "Una novela, un viaje, una aventura..."

Ciertamente, conjuga desde aberrantes experimentos biológicos hasta la búsqueda del perdón y de la esencia de la vida, pasando por aventuras y viajes. Esto lo hace mediante los relatos de las peripecias de sus personajes, también de lo más variopinto (un militar soviético, unos cazadores, unos críos...), que van entremezclándose hasta que todo el tapiz de la historia queda definido.

Un aspecto interesante (aparte de la trama, que no pienso desvelar) es la forma en la que las historias de esos personajes, que comienzan en momentos y lugares muy diferentes, van avanzando sin perder el ritmo, hasta llegar finalmente a una sucesión mucho más rápida de acontecimientos que juntan los tiempos y los escenarios hasta llegar al final de la novela. Debo reconocer que esa forma de narrar me ha gustado mucho.

Además, cada capítulo se abre con una ilustración del autor, lo que nos muestra que Aranguren tampoco es mal dibujante precisamente. Se trata de un curioso valor añadido.

Por supuesto, también tiene sus puntos negativos. O quizá sea más realista decir que tiene puntos que a mí, particularmente, no me han terminado de gustar. Pero eso es lo más normal del mundo. Bajo la capa del cielo todo es imperfecto, con lo que decir que algo no se podría mejorar sería mentir descaradamente. Sin embargo, dado que se trata de opiniones propias, no veo interesante indicarlas. Además, para ello tendría que hablar de la trama, con lo que estaría desvelando parte de lo que hace interesante al libro.

Para finalizar, también debo agradecer la amabilidad de Miguel Aranguren, con el que he podido (y espero seguir pudiendo) intercambiar algunos correos. Siempre es más agradable de leer un libro si sabes que el autor es buena gente.

En definitiva: un libro entretenido, que plantea importantes cuestiones siempre actuales de forma amena. ¿Una novela? ¿Un viaje? ¿Una aventura? Cada lector tendrá que sacar su propia conclusión.